By SOFÍA NAVARRO

El Último Pecado Capital

         El último pecado capital fue el primero de sus libros que Sofía vio publicado en España, en el año 2010.
        
          El último pecado capital es la Soberbia. Y la máxima expresión de la soberbia es el hombre que mira por encima del hombro al que sabe más débil que él.
         La eugenesia es una filosofía social que defiende la mejora de los rasgos hereditarios humanos mediante varias formas de intervención. Históricamente, la eugenesia ha sido utilizada como justificación para las discriminaciones y las violaciones de los Derechos Humanos, como la esterilización forzosa de personas con defectos genéticos, el asesinato institucional y, en algunos casos, el genocidio de razas consideradas inferiores.
La selección artificial de seres humanos fue sugerida desde la antigüedad, al menos desde Platón, pero su versión moderna fue formulada por primera vez en 1865 por Sir Francis Galton.
En Origen del hombre, Charles Darwin apunta que si se ayuda a los débiles a sobrevivir y procrear se podrían perder los beneficios de la selección natural, pero advirtió que negar tal ayuda podría poner en peligro el instinto de la solidaridad, del cual decía que es la parte más noble de nuestra naturaleza. Es decir, que el hombre que se cree, o incluso se sabe, superior y actúa en consecuencia en detrimento del más débil es, a todas luces, un hombre miserable.

La sombra de las teorías conspiratorias está en nuestro día a día. ¿Cómo es posible que en un mundo donde cualquier pobre diablo puede ir a la cárcel por un pequeño robo, o al pasillo de la muerte por una equivocación judicial, no se les impone penas aún mayores a los grandes criminales? Aquellos dueños del poder que sólo saben jugar con él.
Políticos corruptos, dictadores incultos y cobardes, opresores desfachatados, inútiles, ladrones…, miremos a donde miremos. Religiones que no se sostienen a sí mismas, que se contradicen, que se autodestruyen, que cavan sus propias tumbas, que se ennegrecen en su fanatismo, que no hacen mejores a las personas que las profesan sino que las ponen en contra de lo que es diferente. Empresarios que llevan su industria más allá de las líneas marcadas por la ética, que destruyen nuestro mundo, que arrasan con todo lo que nos es preciado, que cambian sangre por dinero.
Las teorías conspiratorias dan para muchos libros de ensayo y ficción. En esta novela no hay datos reveladores de una estafa global, ni una descripción detallada del proceso real. Es una reflexión, sin embargo. Kayla, la protagonista, no es un personaje real, sino un homenaje inspirado en todas esas niñas y mujeres que, desamparadas por la pobreza, son el blanco de millones de crímenes sin denunciar o sin aclarar. Así mismo, la figura de un joven periodista en la novela responde a la necesidad de exigirle a los medios de comunicación que se limpien las manos de suciedad y sangre, por todo lo que conocen y no revelan, y por todo lo que inventan, y por todo lo que revelan sólo cuando les viene bien hacerlo. El personaje del periodista en la novela es más valiente que todo eso.

Este es un relato que engancha con ritmo cinematográfico, al mismo tiempo que nos saca de la ignorancia y el letargo, dándonos a conocer una verdad que nos era ajena. Sin abusar de las escenas lacrimógenas, esta novela muestra el rostro de la supervivencia unido al de la necesidad y la esperanza.
En el libro encontraréis el drama social de la pobreza desde los ojos de una niña, el romanticismo que nos encontramos al llegar a la adolescencia y la arriesgada aventura de salvar la vida intentando empezar desde cero. Todo ello condimenta un meticuloso thriller: un crimen, una conspiración que toca de lleno a una familia de clase alta en vilo por que se revelen los más oscuros secretos de su pasado...
Una novela de enorme riqueza coral, en la que encontraréis unos personajes que os conquistarán. Kayla no estará sola. Sus enemigos y aliados crean un tapiz que responde a las mil caras de las personas que tienen poder o miseria. Es una novela repleta de pequeñas perlas, personajes secundarios maravillosos y lugares sorprendentes y alejados completamente de los tópicos.

INTERACTIVO:

 *Otros lectores opinan sobre la obra: Luís Endera.